Por escuchar, entendía
la maldad de los mensajes;
nö escuchó la mayoría
y votó por los peajes.
Oír, ver y callar.
Intentaron que no viese
qué pasó ante mis ojos,
y, aunque no lo comprendiese,
me bastó para mi enojo.
Oír, ver y callar.
Quisieron poner cadenas
a mi voz y estaba rota,
¡qué malaje de condena
quitar a un cantor sus notas!
Oír, ver y callar.
Como eran mayoría,
creyeron tener razón;
el mal que los perseguía
trataba de evolución.
Oír, ver y callar.
© Juan Calle
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